En las provincias usan tres billeteras Neuquén, 35,2%, Río Negro, 34,9%, y Tierra del Fuego, 34,4%, lideran el ranking. El pincel oficialista dejó 9,3% en el área metropolitana.
La inflación en el interior del país ya supera el 30% anual, según las direcciones provinciales de Estadística. Las cifras triplican las registradas por el cuestionado INDEC en Capital y el Gran Buenos Aires. Entre las que admiten mayores aumentos de precios están Río Negro, Misiones, Salta, San Luis y Tierra del Fuego. Algunos distritos, como Buenos Aires y Córdoba, retacean información. Los números de las provincias son utilizados por gremios y empresas a la hora de estimar la verdadera inflación nacional, desde que empezaron las sospechas de manipulaciones en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) oficial. Pero ganaron especial relevancia desde que el INDEC dejó de publicar –en mayo pasado– su IPC nacional, que centralizaba los informes del interior y los difundía tras calcular un promedio. En junio, para el área metropolitana, el organismo intervenido por la tropa de Guillermo Moreno estimó un alza de precios del 0,6 por ciento. La dirección de Estadística de San Luis informó ayer que en la provincia la suba fue del 2,4%, exactamente el cuádruple. En los últimos 12 meses, el gobierno opositor de Alberto Rodríguez Saá admite una carestía del 26,6%, mientras que el INDEC dio cuenta de sólo el 9,3 por ciento. En Neuquén, la administración del también opositor Jorge Sapag calculó un 35,2% para el mismo lapso. Y en la Tierra del Fuego de Fabiana Ríos (ARI) la situación es similar: en Ushuaia hubo una inflación del 32,7% y en Río Grande del 34,4. Pero el fenómeno también se observa en las provincias gobernadas por el oficialismo. En Misiones, por caso, la cifra es 33,1 por ciento. En Río Negro, un 34,9. En Entre Ríos, un 25,9. Y en Salta, 31,1 por ciento. Los gobiernos de los distritos más grandes, como Córdoba o Buenos Aires, empezaron a inquietarse por los reclamos de aumentos salariales que ya les anticiparon los gremios estatales para la segunda mitad del año. Por eso, de a poco, comenzaron a retacear la información al estilo de lo que hizo el INDEC. Con cifras del orden del 30%, empezaron a tener gusto a poco los incrementos de marzo pasado que siguieron la pauta del 19,5% fijada por la CGT de Hugo Moyano. La metodología que utiliza cada uno de los entes provinciales difiere de la nacional en cuanto al peso que se asigna a cada rubro de la canasta de consumo y a la cantidad de comercios que se visitan para realizar la encuesta. Pero ante la falta de un termómetro creíble y la creciente crisis del INDEC, las decisiones económicas que dependen de la inflación se toman en base a cálculos de consultoras privadas y a un promedio de las distintas mediciones oficiales disponibles. El informe puntano incluye un detalle de los incrementos en cada capítulo de la canasta. El mes pasado, lo que más subió en San Luis fue el esparcimiento (6,6%). Le siguieron la vivienda y los servicios básicos (5,5%) y después el transporte y las comunicaciones (2,3%). En lo que va de 2008, no obstante, la punta es para los alimentos y bebidas. Treparon nada menos que el 20,5 por ciento. Anualizado, así, el principal rubro de gasto de las familias más pobres se encareció más del 40 por ciento. Buenos Aires is very, very barata Para un extranjero que gana en moneda dura, la vida en Buenos Aires es un 30% más barata que en Río y cuesta la mitad que en Tokio o en Londres. Según un informe de la consultora Mercer, la metrópolis más cara para los expatriados es Moscú y la más barata es Asunción. De un ranking de 143 capitales y ciudades importantes del mundo, la reina del Plata se ubicó este año en el puesto 139. Incluso bajó un escalón respecto del año pasado. La situación fue distinta en otras ciudades sudamericanas. Las brasileñas escalaron velozmente en el ranking debido a la apreciación del real, que diluyó la ventaja de cobrar en dólares o en euros viviendo en ellas. San Pablo saltó del puesto 62 al 25 y Río de Janeiro, del 64 al 31. En Venezuela, la razón del alza fue la inflación local, que se disparó incluso por encima de la argentina debido a la dependencia de los alimentos importados. Por eso Caracas saltó del número 129 al 89. Pero para los venezolanos, los incrementos salariales fueron muy superiores a los registrados en Argentina.
Fuente: http://criticadigital.com.ar
viernes, 25 de julio de 2008
La inflación en el interior ronda el 30% anual
Publicado por
Gabriela Perrino
en
12:21 p. m.
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