
El adelanto de las elecciones legislativas se convirtió en un punto de inflexión que marca un antes y un después para el devenir del tipo de cambio.
Según los expertos, la cotización del peso respecto del dólar se mantendrá "encorsetada" hasta esa fecha, con un techo de suba de hasta 10 centavos, en parte gracias al aumento de oferta de divisas de los exportadores que, además, contribuye a amortiguar una demanda que ahora se muestra más estabilizada.
Hoy cotiza a $3,71 por dólar, pero hacia fin de año, las distintas consultoras estiman que superará holgadamente los 4 pesos. Incluso algunas proyectan un tipo de cambio cercano a los $4,80 hacia fines de año.
Cualquiera sea el escenario, la fuga de capitales siempre está como telón de fondo en el mercado cambiario y seguirá siendo el talón de Aquiles de la economía local.
Según consideraron los economistas Carlos Melconian y Rodolfo Santángelo en su último informe, a las elecciones “se llegará con un mercado cambiario relativamente tenso porque la fuga de capitales sigue siendo elevada. Pero sin el riesgo extremo de una crisis a la vuelta de la esquina, porque el BCRA tiene reservas suficientes para cubrir eventuales faltantes de divisas”.
Sin embargo, desde la consultora agregaron que “es una política a corto plazo efectiva pero que tiene límites y costos. No es para siempre”.
Puntos Importantes
- Las elecciones legislativas son un antes y un después para el tipo de cambio.
- Hasta junio podría subir hasta 10 centavos, luego superará holgadamente los $4
En los próximos tres meses, la oferta de divisas de los exportadores, una demanda estabilizada y la política del Central mantendrán estable el dólar - Luego, la persistente fuga de capitales y las decisiones económicas abren un amplio abanico de posibilidades para el tipo de cambio.

Manejo de las expectativas y del gasto público
Para el titular de la consultora Exante, Aldo Abram, “la lógica dice que en la medida en que se vayan aproximando las elecciones, debería haber mayor presión cambiaria”.Y agregó: “Esto va a colaborar para que el BCRA tenga que ir controlándolo en el alza para no perder divisas y tenga que dejarlo subir un poco. Probablemente, 10 centavos. O 15, si las cosas se ponen muy calientes”.
El Central está comprometido en bajar la inflación, limitar la incertidumbre y evitar una sobre reacción del tipo de cambio.La estrategia de Redrado es clara: busca que la moneda norteamericana suba en forma esporádica tratando de demostrar diariamente que lo hace en función de sus propias metas, porque, de lo contrario alentaría aún más la demanda de dólares minorista.
Pero la salida de divisas le resta margen de maniobra a la autoridad monetaria, en su afán de llegar a los comicios con la divisa controlada. En este sentido, Orlando Ferreres destacó: “La fuga de capitales es una tradición nacional y el Central no puede manejar la realidad, pero lo hace bien”. De este modo, Ferreres resaltó la buena gestión de Redrado para mantener la calma en medio de la crisis mundial y ante la mayor incertidumbre local."Evidentemente hay un buen manejo del Central para mantener la calma en medio de la incertidumbre", subrayó.
Para la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), también es poco lo que se puede esperar de alza hasta las elecciones. Desde la entidad estiman altamente probable que siga su carrera ascendente, pero con un tope en los 3,79 pesos.El economista de FIEL, Ramiro Moya, explicó que la liquidación de exportaciones, el valor que el BCRA quiera fijar a través de su intervención en el mercado de divisas y los controles administrativos influirán en el nivel del tipo de cambio de aquí a junio.
Mayor liquidación, más calma
“La tranquilidad que se observa en el mercado cambiario en estos días es producto de la mayor liquidación de exportaciones y de cierta contracción de las compras”, explicó Carlos Risso, analista del portal especializado Notibancos.com.Hoy se liquidan unos u$s100 millones diarios, a diferencia de los u$s60 millones de hace dos semanas. Esa mayor oferta de divisas hace intervenir al Central pero para que la cotización no baje.
Para Abram, “en las últimas semanas, con un mundo mejor de ánimo, en el que disminuye la fuga de capitales de los países emergentes, mucha gente que antes esperaba para liquidar divisas porque especulaba con la suba, ahora no lo hace ante la perspectiva de que dicha suba se detenga”.La directora del Estudio Bein & Asociados, Marina Dal Poggeto, coincidió en que “la mayor oferta estabiliza la demanda. En la medida en que se percibe que el tipo de cambio se estabiliza, las compras se reducen”.
Dal Poggeto agregó que el Central va a intentar mantener el dólar en estos niveles y va a aprovechar la liquidación de exportaciones hasta julio, período estacionalmente alto para el ingreso de dólares, y así recomponer reservas.Fin de la "siesta verde"
Sin embargo, para el segundo semestre del año y habiendo transcurrido los comicios, es otra la historia que se vislumbra.Según explicó Abram, después de las elecciones, el Central tendrá menos razones para mantener el tipo de cambio "bajo control".
El economista estima que seguirá con su estrategia de flotación administrada, pero tendrá menos interés en mantenerlo tan ajustado. “Lo dejará subir para ver si esto puede contribuir a mejorar el nivel de actividad”, dijo.La opinión de Abram es coincidente con las proyecciones elaboradas por las distintas consultoras que, en general, ven un tipo de cambio superior a los $4 e incluso, en algunos casos, lo ubican cercano a los $4,80 para fin de año.

Cabe destacar que la suba que se produjo desde el inicio del año a la fecha redujo las posibilidades de una fuerte devaluación. En este sentido, desde la consultora de Melconián explicaron: "que se haya acelerado la suba del dólar en los últimos tiempos, hasta $3,70, redujo la posibilidad de un ´overshooting´a futuro. Además, subió sin que se haya generado salida de los depósitos, sin suba de tasas y sin hacer saltar la inflación”.
Un fuerte condicionante que impulsa al alza el valor de la divisa viene dado por el gasto público.
Para Dal Poggeto, “no hay justificativos para dejar ir al tipo de cambio mucho más alto porque no hay desequilibrio estructural desde el sector externo (en la cuenta corriente y de capital) ni en los indicadores de competitividad (como los salarios en dólares)". Sin embargo, aclaró que "un nivel de gasto público más alto requerirá de un tipo de cambio más elevado para que el Gobierno pueda recibir un mayor volumen en concepto de retenciones a las exportaciones".
Es así como la consultora prevé dos escenarios posibles dependiendo del resultado de las elecciones y de un acuerdo con algún organismo internacional que le permita al país recibir fondos y alejar las dudas sobre un eventual default de la deuda pública. Ante un escenario cambio proyecta un valor de $4,18, en tanto que, ante uno adverso, estima una divisa cotizando en los $4,80.
La lupa oficial
Desde fines del año pasado, la secretaría de Comercio y el BCRA ejercen controles informales sobre los operadores de cambio, y los bancos, para limitar la compra de divisas y evitar que se dispare el tipo de cambio.
“La demanda mayorista está reprimida por los controles, ya que prácticamente no es posible ni comprar los u$s2 millones fijados por las propias normas”, explicaron desde la consultora de Melconian.
Operadores de la city porteña, que prefirieron reserva de identidad, consideraron que de aquí a las elecciones es probable que el clima se vaya enrareciendo, por lo que no descartan que ante la aparición de malas noticias que incentiven la compra del billete verde, los organismos de control ejerzan mayor presión sobre el mercado.
En tal sentido, tanto las empresas como las casas de cambio mantienen una vigilia permanente frente a la posibilidad de algún llamado de dichos organismos de control.
Abram explicó que con esa lupa oficial lo que se logra es “simplemente hacer más informal el mercado y esto termina incentivando la fuga de capitales”.
"Esa tendencia a querer impedir que se saque el dinero, hace pensar que las cosas se pondrán peor y que a futuro habrá una mayor restricción, entonces se opta por sacar la plata hoy", advirtió el economista.
El tipo de cambio respecto de los socios comerciales
Según calculó el Estudio Bein, hoy el tipo de cambio real bilateral con Brasil es 2,26 (base diciembre de 2001) y el tipo de cambio real multilateral (según una canasta de monedas y su propio relevamiento de inflación) es el doble que el vigente a fines de la Convertibilidad.
Pero según un reciente informe elaborado por la consultora Joaquín Ledesma & Asociados, en marzo último el tipo de cambio multilateral registró un valor promedio levemente superior al nivel vigente doce meses atrás, como resultado de la fuerte depreciación (17%) del peso que impuso la fuga de capitales privados y que fuera parcialmente convalidada por el BCRA.
En otras palabras, recién en marzo de este año el país logró compensar la significativa depreciación que registraron las monedas de sus principales socios comerciales respecto del dólar hace seis meses atrás, en septiembre y octubre del año pasado.
Sin embargo, si bien la compensación se dio a nivel promedio, esto no sucedió en relación a monedas clave de países con los que la Argentina tiene un fuerte intercambio comercial, como es el caso de México, Brasil y Chile.
Por eso, para los economistas de la consultora, “Argentina necesitará lograr una depreciación nominal mucho más significativa, en comparación con la realizada por sus socios comerciales, para lograr un ajuste del tipo de cambio real equivalente”.
Para lo que resta del año, la consultora estima que “el peso argentino conseguirá revertir la apreciación real respecto del dólar, como resultado de una tasa de inflación que seguirá reduciéndose y una depreciación nominal sostenida”. Es por ello que estima que el tipo de cambio nominal finalizará el año en torno a los $4,20 por dólar.
Fuente: iProfesional.com

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